Se trataba de una banda perseguida hace tiempo

 

Una banda perfectamente organizada, muy violenta y especializada en el robo de ropa. Ese es el grupo, formado por tres hombres y dos mujeres, al que el pasado lunes tuvieron que enfrentarse los vigilantes de seguridad del centro comercial As Cancelas. Tras hacerse pública la detención por parte de la Policía Local de tres de los presuntos implicados en este delito, ayer se han conocido todos los detalles de un incidente que dejó estupefactos a muchos de los clientes que presenciaron la persecución de los sospechosos.

Fuentes policiales confirmaron que el buen desempeño de los vigilantes de seguridad fue clave en la detención de esta banda dedicada al robo de ropa. Desde el primer momento, la actitud sospechosa del grupo hizo que fuesen vigilados a través de las cámaras del recinto. Las mujeres entraban en los comercios con bolsas vacías y salían con ellas bien llenas.

Los cinco habían estacionado un vehículo en el aparcamiento subterráneo del centro comercial y aplicaron el modus operandi que suelen emplear este tipo de bandas. Tras sustraer la ropa, hicieron una descarga en el vehículo y volvieron para repetir la operación tantas veces como les fuese posible.

 

Salieron huyendo

Fue en ese momento en el que intervinieron los guardias de seguridad. Dieron el alto al grupo en la primera planta del centro comercial y, según explicaron testigos presenciales, les pidieron que les acompañasen. Este es el protocolo habitual que emplean los vigilantes en todos las grandes superficies, en las que siempre existen cuartos de intervención para hacer las inspecciones de bolsas en una zona que no esté a la vista de los demás clientes para preservar la intimidad de los sospechosos.

Antes de llegar al cuarto de intervención, los cinco presuntos ladrones salieron huyendo a la carrera. Los vigilantes pudieron detener a las dos chicas, pero los tres hombres lograron escapar tras algún que otro violento forcejeo.

Cuando llegó la Policía Local de Santiago, identificó a las dos mujeres y, para asombro de todos, pudo hacer lo propio con los tres hombres que había huido porque volvieron al recinto alegando que no podían demostrar que hubiesen robado la ropa porque no llevaban encima ninguna prenda.

Sus alegaciones les valieron de poco, ya que al día siguiente la Policía Local trasladó a comisaría a tres integrantes del grupo organizado al que, además, se les intervino parte del suculento botín que habían logrado reunir.

Enhorabuena a los compañeros que lograron este éxito por su labor.