Desde la Asociación Marea negra por la Seguridad Privada como colectivo de constante lucha por la dignificación del sector, queremos denunciar públicamente lo que actualmente se está cometiendo por parte de la empresa de seguridad TABLISA y cuatro de los cinco armadores que realizan pesca de Atún en aguas somalíes.

La empresa de seguridad encargada de dar protección a los buques en aguas del Índico ante el peligro de la piratería marítima ha cerrado un nuevo acuerdo con los armadores INPESCA y ALBACORA en pleno repunte de ataques pirata. Con un único fin económico, han decidido reducir los equipos de seguridad al mínimo permitido, obligándonos a recordar que la seguridad del buque se presta las 24 horas del día en constante alerta, bajo una presión psicología considerablemente alta al verte embarcado durante meses y teniendo que usar armamento militar para proteger tu vida y la de LA TRIPULACIÓN. Algo que ahora han hecho efectivo a todos los buques de estos armadores, pero que no es nada nuevo ya que el barco ALBACORA CUATRO ha trabajado con la presente reducción de vigilantes de seguridad privada desde el año 2014.

La justificación para esa reducción trata de que los buques de INPESCA y ALBACORA faenarán por aguas más agitadas y solo por eso se reduce el riesgo de ataque pirata. Entendemos que se incurre en una temeraria negligencia, ya que un binomio a bordo no tiene capacidad de respuesta ante las vicisitudes imprevisibles que se pueden dar en un ataque pirata en aguas denominadas de alto riesgo por estamentos internacionales. Por ello creemos que la valoración de riesgos del servicio por parte de la empresa de seguridad no se ha efectuado correctamente y todo puede estar basado en un ahorro económico para mantener el servicio de seguridad.

Por otro lado, los armadores ECHEBASTAR y PEVASA tienen en sus buques contratados a un solo empleado de la empresa de seguridad TABLISA y cuando llegan a destino se incorporan ciudadanos Nepalíes para conformar el definitivo equipo de seguridad. Algo que no entendemos que pueda ser permitido por los que autorizan que vigilantes de seguridad españoles trabajen con ciudadanos extranjeros armados cuando siempre han existido vigilantes españoles. Nuevamente volvemos al ahorro económico con vidas humana por medio.

Desde la Asociación Marea negra por la seguridad Privada hemos emitido denuncia a la Unidad Central de Seguridad Privada del Cuerpo Nacional de Policía con el fin de que obliguen que el servicio de seguridad sea de tres miembros por buque y solo empleados de seguridad privada españoles por estar altamente cualificados para desenvolverse en situaciones de riesgo, además aconsejamos a los empleados de seguridad que se nieguen a trabajar este nuevo despliegue con esas circunstancias si quieren seguir con vida, ya que tienen que ser conscientes de que esa situación es insostenible, ampliable también a que la tripulación exija a los armadores trabajar seguros.

Entendemos que el MINISTERIO DEL INTERIOR tendrá algo que decir sobre esto, tenemos un caso actual como es el Aeropuerto del Prat donde se ha estipulado unos servicios mínimos de seguridad del 90% por la seguridad de todos, aquí se reduce la seguridad de ciudadanos españoles en 13/17 buques a 10.000 km y no le importa a nadie. ¿queremos volver a ver un episodio como el de 2016?, donde un vigilante de seguridad mató a otro y luego se suicidó por la situación que viven en los buques.